En un mundo donde cada vez es más difícil encontrar alimentos verdaderamente puros, la pregunta sobre los microplásticos se ha vuelto central. Hoy sabemos que más del 90% de las sales marinas del mundo están contaminadas con partículas plásticas microscópicas, resultado directo del deterioro de los océanos. Frente a este panorama, surge una inquietud natural: ¿qué tan pura es la sal que consumimos todos los días?
Para dar una respuesta transparente y respaldada por ciencia, sometimos nuestra Sal de Manantial Ancestral a un análisis especializado en microplásticos.
El estudio fue realizado por Norbio Analítica S.L.U., un laboratorio reconocido en Navarra, España, bajo estrictos métodos de control.
¿Qué analizó el laboratorio?
Se evaluó la presencia de microplásticos mayores a 20 micrómetros (>20 µm) en una muestra oficial de Sal Ancestral. Este tamaño es relevante porque es justamente donde suelen encontrarse los fragmentos plásticos procedentes de contaminación marina, envases o cadenas de procesamiento industrial.
El método usado fue microscopía especializada, una técnica estándar en la detección de partículas sólidas no orgánicas.
Resultado oficial: “Microplásticos >20 µm: <1 por cada 100 g de sal analizada.”
En términos prácticos, significa que el laboratorio no detectó microplásticos dentro del rango observable y cuantificable por su metodología.
¿Qué significa esto para tu salud?
Este resultado refuerza uno de los pilares más importantes de Sal Ancestral: nuestra sal no proviene del mar, por lo que no está expuesta a contaminación marina. A diferencia de otras sales comunes, no está en contacto con microplásticos flotantes, no recibe residuos de tráfico marítimo, petróleo, desechos urbanos o pesca industrial, y no pasa por procesos mecánicos que puedan incorporar contaminantes.
La formación de nuestra sal ocurre en un manantial salino fósil, un acuífero protegido del exterior, sellado hace millones de años, lejos de cualquier influencia humana moderna. Este entorno natural es lo que permite que nuestra sal conserve su pureza mineral original.
¿Es posible que existan partículas más pequeñas? Una aclaración honesta
El análisis realizado detecta únicamente partículas mayores a 20 µm. Esto significa que el estudio confirma ausencia de microplásticos detectables en ese rango.
Como ocurre con cualquier metodología científica, no es una afirmación absoluta para partículas menores a ese tamaño. Lo importante es que el origen no marino, no industrial y no procesado de nuestra sal reduce de manera natural la probabilidad de contaminación plástica en todas sus fracciones.
¿Por qué tanta sal del mundo sí contiene microplásticos?
Más del 80% de la contaminación plástica global termina en mares y océanos. Cuando el agua se evapora en salinas marinas, las partículas plásticas quedan atrapadas en la sal resultante. Esta es la razón por la que muchas sales marinas presentan niveles detectables de microplásticos y contienen fibras, fragmentos y polímeros derivados de ropa sintética, envases o redes de pesca.
Nuestra Sal de Manantial Ancestral está completamente aislada de ese ciclo.
Una sal verdaderamente pura, desde su origen
Este estudio confirma con evidencia científica lo que ya sabíamos por su historia geológica: la sal que cosechamos es una de las más puras del mundo. Porque no nace del mar, porque no está expuesta a la contaminación humana, porque se forma de manera natural en un ecosistema protegido y porque se cosecha a mano, sin maquinaria pesada, sin procesos industriales y sin aditivos.
Transparencia que puedes sentir en cada grano
Sabemos que la pureza importa: para tu salud, para tus recetas y para tu tranquilidad. Por eso, continuaremos realizando estudios periódicos y compartiéndolos públicamente. Queremos que puedas ver y entender exactamente qué estás consumiendo. La naturaleza ya hizo su parte durante millones de años. Nuestro trabajo es preservarla y compartirla contigo.